jueves, 1 de julio de 2010

cfnm (2)

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La mujer tiene una visión de la sexualidad más reposada y emotiva, con menos tendencia a lo objetual o cosificado. Habitualmente, las disciplinas de bdsm buscan justamente lo contrario, esto es, la "obligación" de cosificar al hombre. Esto representa un rol erótico pasivo para quien resulta ser la cosa y un rol excesivamente activo para quien ocupa el lugar dominante. Seguro que muchas coincidís conmigo en que en numerosas ocasiones resulta una pesadez tener que disciplinar al hombre, insaciable en este aspecto, que cada vez te va llevando más lejos, hasta vivir escenas que, realmente no buscamos y las hacemos por él. ¿Dónde queda nuestro placer? ¿No es el objetivo de la dominación femenina sentirnos cómodas, satisfechas y felices?

Por ello, veo ideal el CFNM. Es un confortable subrayado de nuestra situación de poder respecto al hombre (él está desnudo, tú vestida)y no precisa de artilugios, sesiones o complicados formulismos. Es sencillo y efectivo y además lo deja en disposición de atenderte en lo que precises: tareas domésticas, masajes... No nos engañemos: a priori, quien realmente necesita el CFNM es el hombre, nosotras nos aprovechamos de ello ;-)


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miércoles, 10 de marzo de 2010

Adi Shakti: La energía femenina (Saludo al Sol)

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Os dejamos para vuestro disfrute el vínculo a un precioso programa de Radio 3 sobre la energía femenina en la música ;-)

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lunes, 21 de diciembre de 2009

cfnm (1)

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El cfnm (clothed female, naked male = mujer vestida, hombre desnudo) es un juego erótico que parte de un principio sencillo: haga lo que se haga, las mujeres permanecen vestidas y los hombres están desnudos o se van desnudando progresivamente.

Este juego se construye basándose en tres pilares:

- La mujer ostenta el control del juego en todo momento. El hombre ha de asumir que no puede llevar nunca la iniciativa; no puede solicitar nada (que le toquen, por ejemplo) ni hacer nada (tocar a la mujer sin su consentimiento está absolutamente prohibido). De este modo, la mujer tiene plena libertad para desinhibirse y sacar su lado más juguetón.

- Está ideado para el placer de la mujer, liberándose de esta forma la mujer de la tradicional sobreatención al placer del hombre en todo lo que se hace. Por supuesto, el hombre obtiene placer (y mucho) al complacer de este modo a la mujer y es necesario que exista esa complacencia por parte masculina; una de las cosas que más le puede gustar a una mujer del cfnm es que precisamente sea el hombre quien lo proponga, entregándole las llaves de su voluntad. Pueden crearse escenarios de cfnm coaccionado, y funcionan bien en tanto que esa coacción sea entendida como pactada dentro del juego y no real.

- En el cfnm, la mujer es el sujeto deseante y el hombre el objeto deseable. La mujer es la protagonista y el hombre tiene el privilegio de ser el medio por el que la protagonista obtiene placer. Se produce de este modo la inversión de los roles tradicionales de mirar y ser mirado. Efectivamente, la mujer es habitualmente quien procura ser el centro de atención de las miradas masculinas. En el cfnm ocurre justo al revés: en un escenario cfnm, la mujer bien puede ponerse un bonito vestido o puede estar en vaqueros y camiseta: lo fundamental para que se produzca es que esté vestida... y que el hombre se encuentre desnudo, por supuesto ;-)

En internet hay cada vez más páginas sobre este tema (si ponemos en google "cfnm" salen, a día de hoy, 3.870.000 referencias), que sin embargo desvirtúan en su gran mayoría el sentido originario del cfnm. En la mayoría de ellas, es un festín sexual para el hombre, que acaba siendo masturbado por varias mujeres, haciendo el amor con ellas, maravilladas de su cuerpo... Una vez más, la egolatría masculina y su incapacidad para cambiar de lugar da como resultado escenas más dignas de un harén que de los tiempos actuales; la conclusión es categórica: aún en los juegos donde la mujer tiene el control, los hombres siguen imponiendo sus fantasías.

Todavía queda un largo camino por recorrer para que la mujer inicie (o recupere) su verdadera importancia en los juegos sexuales y asuma su visión personal del erotismo. De todas formas, seamos optimistas: el cfnm es un indicativo de que las cosas están cambiando y somos nosotras quienes tenemos que conseguir que no nos arrebaten los hombres esta sugerente idea: ellos, que se limiten a quitarse la ropa :-)

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lunes, 5 de octubre de 2009

Cosas que hacer con un hombre desnudo

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Mostrarle un pie y ver cómo se empalma, usar su polla de toallero, meterle un plátano canario por el culo, fumarse un cigarrillo y tirar la ceniza al suelo para que la recoja, depilarle el pubis y los testículos, que se masturbe mientras se ducha con agua fría, hacerle una paja con los pies, corriéndose en ellos y que luego lama hasta la última gota, que duerma la siesta en el suelo, pisarle el sexo, derramar cera de colores sobre su cuerpo, escribir tu nombre en su piel con tus uñas, ponerle pinzas, bañarlo en chocolate caliente, usarlo de mesa, que te pele pistachos, que friegue el suelo de rodillas, con agua, jabón y una gamuza, meterle el plumero por el culo y que limpie así el polvo, atarle los testículos, pellizcar los pezones, que te coma el coño durante horas, meterle un consolador mientras plancha, que lave tu ropa interior a mano, sin poder tocarse y llevando semanas sin verte desnuda, que te lea y recite, que baile desnudo para ti, usarlo de alfombra, que sólo se corra una vez a la semana, azotarle el culo y la polla, sacarle fotos, dejarlo atado a la pata de la cama e irse a la peluquería, que te lama los pies, propinarle el mismo número de azotes que puntos haya sacado su equipo de baloncesto, que te prepare gin-tónics, tener bajo llave en un armario su ropa para que sólo pueda vestirse y salir de casa con tu permiso, que te folle vestida, sin poder verte nada, que te haga la pedicura sentado sobre un lecho de piedrecitas de decoración, meterle la fusta por el culo, mearse sobre él, follártelo dándole la espalda, que te líe los porritos, que te de largos masajes, calentarlo, ponerlo a cien y pasar de él, usarlo de escabel, que duerma a tus pies, chuparle la polla prohibiéndose que se corra, mordisquearlo, pellizcarlo y arañarlo, estando de marcha mandarlo a casa y que te espere de rodillas junto a la puerta mientras te tomas una o dos copas con tus amigas, cabalgar sobre él, que esté vestido sólo con el perfume que te guste, grabarle en vídeo, que limpie el baño con un cepillo de dientes, que te folle cuando y cómo tú quieras, que cumpla tus caprichos, que obedezca tus órdenes y se desviva por hacer realidad tus deseos y que te adore, te sirva, te mime y te haga feliz, muy feliz... Porque él, sólo de pensarlo, ya lo es.

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