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Os dejamos para vuestro disfrute el vínculo a un precioso programa de Radio 3 sobre la energía femenina en la música ;-)
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miércoles, 10 de marzo de 2010
Adi Shakti: La energía femenina (Saludo al Sol)
domingo, 31 de mayo de 2009
El lenguaje de los abanicos
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Hoy os traemos una costumbre galante de otros tiempos, en los que las mujeres se comunicaban con sus ansiosos pretendientes por el modo de usar el abanico. Os dejamos una lista de señales que podían darse con el abanico (gracias, mañica).
1.- El abanico colocado cerca del corazón: " Has ganado mi amor "
2.- Cerrar el abanico tocándose el ojo derecho: " Cuando podré verte"
3.- El número de varillas muestran la contestación a una pregunta: " A que hora "
4.- Hacer movimientos amenazadores con el abanico cerrado: " No seas tan imprudente "
5.- Abanico medio abierto presionado sobre los labios: " Puedes besarme "
6.- Las dos manos juntas sujetando el abanico abierto: " Olvídame"
7.- Cubrirse la oreja izquierda con el abanico abierto: " No reveles nuestro secreto"
8.- Esconder los ojos detrás del abanico abierto: " Te quiero"
9.- Cerrar un abanico, totalmente abierto lentamente:" Prometo casarme contigo"
10.- Acercar el abanico alrededor de los ojos: " Lo siento"
11.- Tocar con el dedo la parte alta del abanico: "Desearía hablar contigo"
12.- Dejar el abanico descansado sobre la mejilla derecha: " Si "
13.- Dejar el abanico descansado sobre la mejilla izquierda: " No "
14.- Abrir y cerrar el abanico varias veces: " Eres cruel"
15.- Descender el abanico: " Seremos amigos "
16.- Abanicarse lentamente: " Estoy casada"
17.- Abanicarse rápidamente: " Estoy comprometida "
18.- Poner el abanico sujetándolo sobre los labios: " Bésame "
19.- Abrir totalmente el abanico: " Espérame "
20.- Situar el abanico detrás de la cabeza: " No me olvides "
21.- Situar el abanico detrás de la cabeza con el dedo extendido: " Adiós "
22.- Situar el abanico delante de la cara con la mano derecha: " Sígueme "
23.- Situar el abanico delante de la cara con la mano izquierda: " Estoy deseosa de sus conocimientos "
24.- Mantener el abanico sobre la oreja izquierda: " Deseo deshacerme de ti"
25.- Mover el abanico alrededor de la frente: " Has cambiado"
26.- Dar vueltas al abanico con la mano izquierda: " Nos están viendo "
27.- Dar vueltas al abanico con la mano derecha: " Quiero a otro "
28.- Llevar el abanico abierto en la mano derecha: " Eres demasiado ferviente "
29.- Llevar el abanico abierto en la mano izquierda: " Vamos, y me cuentas "
30.- Mover el abanico entre las manos: " Te odio "
31.- Mover el abanico alrededor de la mejilla: " Te quiero "
32.- Entregar el abanico cerrado: " ¿ Me quieres ? "
domingo, 1 de marzo de 2009
Venus in furs
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Os traemos una delicatessen: la versión de Venus in furs, de la Velvet Undreground, por Mad Juana:
Shiny shiny shiny boots of leather
Wiplash girlchild in the dark
Comes in bells your servant don't forsake him
Strike dear mistress and cure his heart
Kiss the boot of shiny shiny leather
Shiny leather in the dark
Tongue of thongs, the belt tat does await you
Strike dear mistress and cure his heart
Brillantísimas botas de cuero
la niña del látigo en la oscuridad
tu siervo viene con cascabeles colgando, no lo rechaces
golpéale querida dama y cura su corazón.
Besa la bota de cuero brillante
cuero brillante en la oscuridad
lengua de cuero, la correa que te espera
golpéale querida dama y cura su corazón.
miércoles, 28 de enero de 2009
Alta fidelidad
"- Esa otra chica o las otras mujeres no importan, creo que sólo son fantasía, y... siempre parecen ideales porque nunca hay problemas, y sí, los hay, aunque muy tontos como el que nos hemos comprado el mismo regalo de Navidad o que ella quiere ir a ver una peli que ya he visto y bueno..., luego llego a casa y tú y yo tenemos problemas de verdad y no quieres ver la misma peli y punto. Y no hay lencería y...
- Yo tengo lencería...
- Ya lo sé, una lencería estupenda pero también tienes esas bragas de algodón que has lavado miles de veces y que cuelgas en la ducha y... ellas también, pero yo no la veo porque no está en mi fantasía, ¿lo entiendes? Estoy harto de fantasías porque no existen y nunca hay sorpresas de verdad y además no...
- ¿Te llenan?
- Te llenan. Exacto. Estoy harto. Estoy harto de todo lo demás pero no me harto de ti... así que..."
Diálogo de la película "Alta Fidelidad" (año 2000, Stephen Frears) Guión de DV de Vicentis, basada en la novela homónima de Nick Hornby.
jueves, 18 de diciembre de 2008
Dulces deberes
Ante su amada, un amante ha de mostrarse también versado en todo, moderado y ordenado en sus costumbres y en manera alguna ha de herir su ánimo con acciones inoportunas. Tiene obligación también de atender a las necesidades de su amada, compartiendo sus sufrimientos y cumpliendo sus justos deseos. Y aun cuando su deseo sea menos justo, también ha de estar dispuesto a satisfacerlo, no sin antes advertirla sobre esto. Y si, inadvertidamente, ha hecho algo inconveniente que moleste a su dama, lleno de vergüenza, confesará haber obrado mal y se excusará de haber provocado su ira o presentará alguna otra razón que pueda justificar su acción.
Libro del amor cortés, “Cómo conservar el amor ya conseguido”.
Andreas Capellanus, siglo XII.
sábado, 22 de noviembre de 2008
Pies hermosos
La mujer que tiene los pies hermosos
nunca podrá ser fea.
Mansa suele subirle la belleza,
por tobillos pantorrillas y muslos,
demorarse en el pubis,
que siempre ha estado más allá de todo canon,
rodear el ombligo como a uno de esos timbres
que si se les presiona, tocan para Elisa;
reivindicar los lúbricos pezones a la espera,
entreabrir los labios sin pronunciar saliva
y dejarse querer por los ojos espejo;
La mujer que tiene los pies hermosos
sabe vagabundear por la tristeza.
MARIO BENEDETTI
sábado, 25 de octubre de 2008
lunes, 22 de septiembre de 2008
La canción del pene
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De la película "La cosa más dulce" (The sweetest thing) traemos esta canción, tan divertida como deliciosa.
jueves, 4 de septiembre de 2008
La mozuela de Bores
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Mozuela de Bores
allá do la Lama
púsom'en amores.
Cuidé qu'olvidado
Amor me tenía,
como quien s'había
grand tiempo dejado
de tales dolores,
que más que la llama
queman amadores.
Mas vi la fermosa
de buen continente,
la cara placiente,
fresca como rosa,
de tales colores
cual nunca vi dama
nin otra, señores.
Por lo cual: «Señora
-le dije-, en verdad
la vuestra beldad
saldrá desd'agora
dentr'estos alcores,
pues meresce fama
de grandes loores».
Dijo: «Caballero,
tiradvos afuera;
dejad la vaquera
pasar al otero;
ca dos labradores
me piden de Frama,
entrambos pastores».
«Señora, pastor
seré si queredes;
mandarme podedes,
como a servidor;
mayores dulzores
será a mí la brama
que oír ruiseñores».
Así concluimos
el nuestro proceso
sin facer exceso,
e nos avenimos.
E fueron las flores
de cabe Espinama
los encubridores.
Iñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana (1398-1458)
domingo, 3 de agosto de 2008
Sweet about me
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If there’s lessons to be learned... Gabriela Cilmi, cantante australiana, nos deleita con "Sweet about me".
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martes, 15 de julio de 2008
Zapatos divinos
Señora, Tú la percibiste, mi fascinación ante tus exquisitos zapatos. Y Te declaré mi envidia, acrecentada cuanto más los contemplo, los huelo, los beso, los adoro. Me han transfundido su vida.
Ahora Te la escribo como me mandaste. Hablo por ellos: Espero en el sótano de Tu armario, uno más entre los que, por pares, nos inclinamos encaramados sobre dos barras doradas paralelas, retenidos en la más alta por el tacón. De pronto se abre la puerta y, tras el inicial deslumbramiento, percibo a contraluz Tu figura y casi me caigo al ponerme de puntillas para destacar y ser el par elegido. Enfrente Tus pies descalzos, Tus piernas y el torso, que inclina hacia nosotros el relieve de los pechos y el rostro aún indeciso, cuyos ojos nos recorren con la mirada como el teclado de un piano. Mi nerviosa expectación estalla en júbilo cuando Tu mano me alcanza, me recoge, me transporta hasta Tu calzadora. ¡Qué emoción cuando Tus pies me penetran, se asientan y me poseen, sellando su poder con ligeros toques de afirmación contra el pavimento!
Mi orgullo es tanto como mi placer. Soy el pedestal de Tu estatua, Tu soporte, Tu montura, Tu reposo en tierra. Soy guante de Tus pies adorables, cunita doble para ellos, su protección y adorno. Les ofrezco el mejor cuero, el más flexible, el más digno de envolverlos, de acariciar sin roces, de ceñir sin oprimir, de abrigar sin sofoco. Me ensancho lo justo para la comodidad de la pisada y me repliego para ser sumiso en Tu descanso Sería feliz como cualquier otro de Tus zapatos, incluso el más humilde, pues todos gozan de tanta intimidad, pero tengo la suerte de servir para las grandes ocasiones por mi exclusivo modelo, mi cuero selecto, mi digna negritud y mi poderoso tacón de aguja. Estoy además en la joven madurez de mi vida: lo bastante nuevos aún para exhibirme y lo bastante usados para haberme adaptado a Tu forma y andares y para que mi olor originario –a tapicería de auto recién comprado– esté ya mezclado con el de Tu propia carne.
Por eso me calzas como el paladín viste su armadura; me montas para vencer como mujer. Y yo empiezo por ser Tu heraldo, el que anuncia Tu inminente llegada con las restallantes castañuelas de Tu taconeo. Me yergo para eso como el más altivo, el más amenazador y dominante de los tacones, cuya agresividad me produce dolor por repercutir en el talón de mi plantilla. Soy así repetidamente machacado, soy Tu voluntaria víctima y entonces me concedes el goce de estar sufriendo por Ti, de inmolarme voluntariamente al triunfo de Tu poderío. Me esfuerzo a cada instante por consolidar Tu estabilidad sobre mis agujas y, recibo, junto con mi dolor, a cada pisada, un placer indecible: la vibración de Tu tobillo. Esa leve oscilación que llena de gracia Tu andar imperioso y seductor a la vez; dominante y provocador a un tiempo.
¡Qué irresistiblemente avanzas, envuelta en mi ritmo sonoro!
José Luis Sampedro, "El amante lesbiano".
martes, 1 de julio de 2008
El jardinero
o
-¡Ten piedad de mí, reina mía!
- Pero ¿cómo vienes ahora, di, cuando ya todos se han ido?
- Por eso; porque mi hora es la última de todas. Y vengo a preguntarte qué te queda que mandar a tu último esclavo.
- Y ¿qué quieres que te diga tan tarde, di?
- Pues hazme jardinero de tu jardín.
- ¡Jardinero de mi jardín...! ¿Te has vuelto loco?
- No... dejaré todo lo demás. Tiraré espadas y lanzas. ¡Y no me mandes a cortes lejanas, ni me pidas nuevas conquistas! ¡Yo no quiero ser más que jardinero de tu jardín!
- Y ¿qué vas a hacer, di?
- Te serviré en tus días ociosos. Tendré fresca la hierba del sendero por donde vas cada mañana, y mis flores, ansiosas de morir bajo tus pies, te los colmarán de bendiciones. Te meceré en un columpio que haré para ti entre las ramas del saptaparna, y la luna del anochecer se estremará en besar el vuelo de tu falda entre las hojas. Renovaré el aceite perfumado de la lámpara de tu alcoba. Adornaré maravillosamente tu escabel con pinturas de azafrán y sándalo...
-Y ¿qué querrás por recompensa?
- Que me dejes tener entre mis manos los capullos de loto de tus puñitos y enlazar tus muñecas con cadenas de flores; que me dejes pintar las plantas de tus pies con sangre de anshoka y quitar con mis besos el polvillo que cojan al azar...
-...Bueno; desde hoy eres jardinero de mi jardín.
Rabindranath Tagore (traducción de Zenobia Campubrí)
lunes, 9 de junio de 2008
No canto por pájaro ni por flor
o
No chant per auzel ni per flor
Ni per neu ni per gelada,
Ni neis per freich ni per calor
Ni per reverdir de prada;
Ni per nuill atr’esbaudimen
Nonchan ni non fui chantaire,
Mas per midonz, en cui m’enten,
Car es del mon la bellaire.
ni por nieve ni por helada,
ni tampoco por frío ni por calor,
ni por el reverdecer del prado;
ni canto ni fui cantor
por ningún otro alborozo,
sino por mi señora, a quien sirvo,
pues es la más hermosa del mundo.
Raimbaut D’Aurenga (siglos XII-XIII)






