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Hundo la brocha dentro de la mezcla. El olor es suave y agradable. También opto por utilizar una delgada ramita. El otro día pasé por un parque y vi un montón de ellas tiradas por el suelo; pensé que me serían de gran ayuda. Para los detalles más minúsculos y exquisitos usaré palillitos de dientes. Cuanto más cantidad de líquido logre transformar con pictórica maña, más se apreciará la obra pasados los minutos.
Tengo varios modelos de motivos geométricos y vegetales, pero creo que al final optaré por rudimentarias fusiones.
Al son de mis sencillos utensilios de trabajo, mi adorador se relaja y excita intercaladamente. Por unos instantes, intento adquirir un rol de ancestral artesana que trabaja los secretos del arte y de la piel. El pulso me traiciona en ocasiones y con un trozo de papel intento borrar de la memoria del pene mis errores. Las curvaturas son ejecutadas con pequeños puntos, con rápidos ejercicios de muñeca intento plasmar largas líneas semi-rectas que lleguen hasta el glande: una serpiente, enredaderas florales, caracolas, lunares...
Satisfecha mi inspiración, hay que esperar a que la henna se seque. Sólo cuando esté cuarteada, será el momento de rasparla y retirarla. Mientras tanto, colmo de dulces besos la boca de mi adorador. Nuestras lenguas juguetean incansablemente viendo pasar el tiempo.
Las pieles son un entramado de caprichos y secretos: no todas aceptan el color de la natural composición y por supuesto no sé si en la piel genital se vislumbrará tanto como en la de los brazos o las manos. Estoy dispuesta a descubrirlo. Mi sexo se lo merece; es belleza y poesía, tan sólo las cosas más preciosas y refinadas tienen relación con él, entre ellas: yo.
domingo, 19 de abril de 2009
Creatividad
jueves, 15 de enero de 2009
Primer Concurso Frauendienst de Penes de Carnaval
Con un pene se pueden hacer muchas cosas; algunas, muy divertidas. ¿Por qué no pIntarlo, decorarlo o disfrazarlo? ¿Ya lo has hecho? ¡Bien! Ahora, puedes hacerle una bonita foto :-) y enviarla a nuestro correo
De este modo tan sencillo y divertido, participa en nuestro Concurso de Penes de Carnaval.
No importa su tamaño o longitud: lo importante es la creatividad y pasarlo bien haciéndolo.
Sobre la foto del pene ganador, Dama se inspirará para hacer un relato.
BASES del PRIMER CONCURSO FRAUENDIENST PENES DE CARNAVAL:
1) Los participantes en este concurso han de ser mayores de edad.
2) El objetivo del Concurso consiste en enviar fotografías de penes pintados, decorados, vestidos o disfrazados.
3) Las fotografías pueden ser en blanco y negro o color, y serán sólo del pene, rechazándose las de cuerpo entero o en las que se vea la cara.
4) Frauendienst se reserva el derecho de no publicar aquellas fotografías que no considere adecuadas. Así mismo, tampoco se mantendrá correspondencia alguna con los remitentes.
5) Una vez remitidas las fotografías a nuestro blog, se procederá a su publicación en el mismo, para que las visitantes puedan votar. Dado el supuesto de que se remitan muchas fotografías, Frauendienst hará una selección previa de las mismas.
6) Las votaciones se realizarán procurando seguir criterios de originalidad, creatividad y simpatía del diseño artístico realizado sobre el pene.
7) Concluido el plazo de votación, se proclamarán las ganadoras, proclamándose a la más votada como Príncipe Pene, a la segunda más votada como 1er Pene de Honor y a la tercera con más votos como 2º Pene de Honor.
8) El premio para el Príncipe Pene consistirá en servir de inspiración a Dama para elaborar un relato sobre él.
9) Los premios para el 1er Pene de Honor y el 2º Pene de Honor consistirán en servir de inspiración a Dama para elaborar sendos microrelatos sobre ellos.
CALENDARIO DEL CONCURSO
Recepción de fotografías: del 15 de Enero al 15 de Febrero.
Votaciones: del 16 de Febrero al 26 de Febrero.
Proclamación Fotos Ganadoras: 27 de Febrero.
¡Anímate y participa! Envía las fotos a nuestro correo
miércoles, 5 de noviembre de 2008
Mañanas de domingo
Iba yo tan tranquila, caminando en medio de las hileras de puestos mercadillenses-domingueros, cuando uno atrajo especialmente mi atención, iluminando mi mente perversa.
Eran juguetes para niños. Había muñecas, coches de carreras, libros infantiles, puzzles...y utensilios de playa: cubos, palas, cantimploras, moldes para hacer figuritas en la arena...¡moldes para hacer figuritas en la arena!
Mi adorador estaba viendo la tele en la habitación e irrumpí como un morboso huracán:
- ¿Puedes bajarte los pantalones y calzoncillos por favor?
- Ehh...claro...
- Ahora vuelvo.
Fui al cuarto de baño y busqué en el armario y en los cajones como si estuviera poseída por el diablo de la excitación...¡encontré lo que buscaba!
Cuando regresé al cuarto, a mi adorador le había dado tiempo a quitarse los pantalones y los calzoncillos sí, pero también la sudadera, la camiseta, e incluso había adquirido una parcial erección.
Enchufé la maquinilla de afeitar a la toma de nuestro nido de entrega masculina y saqué de mi bolso la espiral de plástico que compré en el mercadillo. Era curva como el caparazón de un caracol y además, no era cerrada; entre curva y curva había una ligera separación.
Coloqué mi entrañable juguetito en el pubis de mi adorador, y con sumo cuidado rapé todo el vello, prestando especial atención a los espacios inter-curvilíneos del molde de playa, pues a la máquina le costaba hacerse hueco.
- ¿Qué tal ha ido la mañana, reina?
- Muy bien. He comprado fruta y unas láminas para enmarcar que me han encantado.
- ¿Estaban bien de precio?
- Pues no eran muy caras la verdad...5 euros cada una. He comprado tres.
- Te dejaré el dinero en la mesilla (sonrisa cómplice).
Cuando por fin quedó pulcramente afeitadito, retiré la espiral y comprobé satisfecha mi trabajo...que aún estaba incompleto.
- Vaya, ¿qué es? ¿un laberinto de placer?
- No, una piruleta.
- ¿Una piruleta?
Comencé a masturbar su pene y a hacerle sexo oral. Hacía un par de semanas que no lo probaba. Seguía tan suculento como siempre. Las primeras gotas de líquido preseminal refrescaban mi sedienta boca como el más completo de los elixires.
Pudieron pasar unos diez, quince minutos. Mi adorador tiene un gran control de su erección y de la eyaculación, pero yo conozco su pene tanto como él y mi técnica es precisa en función del objetivo que persiga.
-Buff, si sigues así no podré aguantar.
-Pues aguanta...
El pene cayó con una erótica gravedad sobre el rasurado pubis de mi hombre, y justo debajo de mi currada espiral. Salté de la cama y cogí del cajón de la mesilla de noche la cámara de fotos.
Me puse de pie y en frente de él, encuadrando desde arriba con el objetivo de la lente mi piruleta. Tomé un pene, y una foto también.
- Bueno cariño, ¿vamos a comer algo?
Esta mañana iba en el autobús, camino del trabajo. Siempre voy leyendo. Cuando he llegado a mi parada, he colocado la foto de mi piruleta en el comienzo del capítulo número ocho. Es el mejor marcapáginas. Es la mejor forma de endulzar mis mañanas.
sábado, 18 de octubre de 2008
Los penúltimos besos
Con la cara lavada me miro en el espejo: hoy comienza un día duro.
Pongo corrector de ojeras en el contorno de mis ojos y lo difumino con matemática precisión, esparzo los polvos de maquillaje por todo mi rostro recubriéndolo como un polvorón; un poco de colorete, dará algo de pasión a esa cara tan blancamente fría. Delineo mis párpados inferiores como una dormida Nefertiti y realzo mis pestañas con un poco de rimel.
Iba a aplicarme brillo transparente en los labios, pero he divisado en mi neceser -el que venía de regalo con la colonia que me regaló mi adorador- una barra de labios roja -que también me regaló él- que creo, puede sentarme bien. Además, estas últimas temporadas se han puesto de moda los labios a lo Monroe; perfilo primero con un lápiz y después decoro.
En la cocina, mi adorador está desayunando:
-Buenos días, cariño.
-Buenos días, mi reina. Mhhh... qué guapa te has puesto hoy.
Me coloco de rodillas delante de él:
-¿Puedes moverte hacia mí por favor?
-Claro (asiente con los ojos brillantes).
Le entrego un pañuelo que llevaba en el bolsillo del pantalón y le pido que me vende los ojos. Realiza la labor con sumo interés.
-Ahora, sácate el pene porfi (bueno, no dije pene exactamente, pero una, ante el público, es Dama). Ahora, saca de mi otro bolsillo el pintalabios y retócamelos.
Al cabo de unos instantes, siento como el útil de maquillaje me hace tiernas cosquillas en los labios. Sin más preludios, agarro su miembro y comienzo a besarlo por todos sus rincones. Mis labios me transmiten los detalles de esa maravilla de la naturaleza: tan suave y tan dura, tan indefensa pero a la vez tan fuerte.
Adoro las feromonas. Son una verdad oculta, como si se tratara de brujería: sientes su hechizo pero no puedes verlas. Sin embargo, creo que si puedo olerlas: como los polvos mágicos.
Ese olor a hombre; me activa y enloquece, saca la hembra que hay en mí. Si no fuera porque tengo que irme a trabajar, me pasaría toda la mañana hundida en su entrepierna. De hecho, ya he pasado en alguna ocasión más de una mañana así.
Me quito la venda y contemplo su pene de nuevo:
-Ya estás marcadito...no siempre van a ser lazos.
Sonríe feliz y excitado. Vuelvo a taparle y nos damos el último beso hasta la tarde. Los penúltimos, ya han sido dados.
lunes, 15 de septiembre de 2008
Tu pene
Tu pene es el cetro de mi pasión,
es la cremosa seda que anuda mis dedos.
Tu pene es la gruesa cadena que apresa mis dulces perversiones;
dulces como el oasis que es tu entrepierna.
Tu miembro es mil historias sin fin.
Es mi mejor fuente de inspiración y de excitación.
Tu pene es calor en invierno, frescura en verano
y voluptuosidad rosa en primavera.
Es antorcha en la noche y amanecer.
Yo soy dama, y por tanto tu pene merece ser adorado
cada día del año.
sábado, 16 de agosto de 2008
Pewnie
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INGREDIENTES:
- Una tableta de chocolate negro especial para repostería (utilizar onzas al gusto).
- Azúcar (al gusto, por si se desea endulzar más).
- Helado de vainilla (al gusto una vez más).
- Un adorador desnudísimo y dispuesto a complacernos.
PREPARACIÓN:
1. Derretimos el chocolate al baño maría.
2. Nuestro adorador ha de tumbarse encima de la cama: desnudo, con el sexo completamente depilado y con una toalla debajo para no manchar las sábanas.
3. Dejaremos que el chocolate se enfríe un poco (no demasiado).
4. Verteremos el chocolate sobre el sexo, dejando que el líquido manjar se amolde a las formas específicas e inigualables de “nuestro sexo”.
5. Lo dejaremos enfriar, ahora sí, el tiempo que nos plazca hasta que se solidifique el chocolate (podemos acelerar el proceso abanicando, soplando o produciendo aire con algún utensilio).
6. Colocaremos dos bolas de helado de vainilla en los testículos, aunque, si os gusta mucho el helado, podéis recubrirlo entero de helado (esto también puede ayudar a enfriar el chocolate).
SUGERENCIAS:
Podéis completar con sirope de caramelo o de chocolate (no sólo en el sexo ;-)
También es divertido observar las reacciones del adorador durante la preparación del pewnie, no os las perdáis.
¡El chocolate negro no engorda y está lleno de beneficiosas propiedades para el organismo (mínimo un 70% de cacao)... el pene y los testículos ¡también!
lunes, 14 de julio de 2008
Intro penesofía
Disfruta del pene de tu adorador, mujer; porque en la variedad está el gusto.
Aprende a sentirte como sirena en el mar con tu “coral” particular.
Gózalo en todos sus estados y matices: porque tienes todo el derecho... porque eres mujer y dama.






